Paul Muguet





Mi obra gira en torno a tres campos de investigación: la palabra escrita, el color, y los objetos. Considero que todas las cosas son vehículos de comunicación emocional y reflexiva, por lo cual, en mi proceso de trabajo, los objetos y las palabras se prestan de igual manera a la manipulación formal.

Mi objetivo es desplazar, literal y metafóricamente, nuestro punto de vista sobre lo que nos rodea, así como nuestra manera de nombrarlo. Es por eso que en mi obra existe el interés por cuestionar el significado establecido de las cosas. Lo que explica porqué usualmente escojo intervenir objetos muy convencionales y que se encuentran en el entorno inmediato.

Por ejemplo, en una serie de obras que involucran a unas cucharas de café, la forma que determina la función del objeto desaparece para transformarse en algo figurativo, la cuchara se convierte en la representación de un espermatozoide (Origen, 1996 - 2014).

De igual forma, en un video, se observa como una aspiradora de los años sesenta, cuyo diseño está inspirado por la carrera espacial en esa década, se transmuta consecutivamente en un planeta flotando en el espacio y en un átomo a punto de fisionar (Hoover Constellation 2008).

En otra obra, la réplica de un auto célebre por ser en el cual encontró la muerte James Dean, se convierte en coladera, haciendo posible ver a través del auto y ver dentro de su estructura. Insinuando así una posible introspección en los afectos y emociones que adjudicamos tanto a objetos fetiches como a iconos de la cultura, comprobando a veces su vacuidad (Hipnoanálisis, 2010).

Por otro lado, mi obra pictórica oscila justamente entre objeto y representación. La serie Secuencias (2015 - 2017), retoma los patrones textiles del Sarape de Saltillo, característico por sus colores vibrantes y gradaciones tonales que representan el amanecer en los campos de cultivo y el atardecer en el desierto.

Al reinterpretar un objeto tan icónico como el sarape mexicano, mi intención es evidenciar la sofisticación conceptual de este diseño vernáculo al disociar su valor de uso cultural de su aspecto puramente formal. El resultado es un objeto indeterminado, situado a medio camino entre la imagen representativa de una cultura específica, y una pintura abstracta cuya ambición es vehicular valores universales.

De esta manera, tergiverso el uso convencional de las cosas para desmantelar el sistema de significación de los objetos que nos rodean, reinventando nuestra manera de interpretar y relacionarnos con nuestro entorno.